La sensación al tumbarte
Un colchón viscoelástico envuelve. La capa superior se adapta progresivamente a la forma del cuerpo y reparte la presión sobre una superficie mayor, así que la sensación es de acogida: notas que te “abraza” y que los puntos salientes, como el hombro o la cadera, se hunden un poco.
Un colchón de muelles ensacados responde de otra manera. Cada muelle está embolsado por separado y devuelve el empuje casi al instante, por lo que la sensación es más de apoyo y de recuperación rápida que de hundimiento. Al cambiar de postura te cuesta menos moverte porque el colchón no retiene la huella.
Los modelos híbridos combinan un núcleo de muelles ensacados con una o varias capas viscoelásticas encima. Buscan el punto intermedio: la acogida de la viscoelástica sobre la respuesta y la ventilación del muelle.
